sábado, 7 de febrero de 2015

DISCAPACIDAD - ABUSO SEXUAL INFANTIL

 ABUSO SEXUAL INFANTIL-A.S.I. 

The National Center of Child Abuse and Neglect define como abuso sexual:“los contactos e interacciones entre un niño y un adulto, cuando el adulto (agresor) usa al niño para estimularse sexualmente él mismo, al niño o a otra persona. El abuso sexual también puede ser cometido por una persona menor de 18 años, cuando ésta es significativamente mayor que el niño (la víctima) o cuando (el agresor) está en una posición de poder o control sobre otro menor”.Los abusos sexuales se definen a partir de dos conceptos: el de coerción y el de la diferencia de edad entre agresor y víctima.La diferencia de edad impide la verdadera libertad de decisión, lo que imposibilita una actividad sexual consensuada y no hay posibilidad de relación igualitaria.Al abuso se lo debe conceptualizar como un proceso que se va instalando de a poco y se va constituyendo en diferentes etapas, las cuales tienen como objetivo, por parte del abusador, ganar la confianza del niño, ir logrando un mayor acercamiento y obtener finalmente la convicción en el niño de que él realmente quiere lo que el abusador le hace. Esto es lo que dificulta que los niños/as cuenten lo que les está ocurriendo de manera verbal y explícita, pero sí lo hacen de manera simbólica con cambios en actitudes conductuales y emocionales.El Abuso Sexual Infantil es un delito que puede prevenirse, siendo importante e imprescindible la educación sexual temprana para las niñas, los niños, los padres y la/os docentes.
El abuso sexual es la forma más grave de maltrato de la que puede ser objeto una persona.Las secuelas del abuso mal manejado quedan en el inconsciente del niño como un estigma o con la construcción de un cuerpo “al que le falta o que fue desarmado”.Los problemas de algunos adultos en la alimentación, la anorgasmia, las fobias y muchos de los casos de matrimonios no consumados guardan historias de abusos infantiles no resueltas.El abuso se puede prevenir con un diálogo abierto, franco y responsable, constituyendo éste la principal herramienta de prevención. Se debe enseñar a los niños a conocer su propio cuerpo, educarlos para que se sientan con el derecho para rechazar enérgicamente e impedir que cualquier persona adulta o niño, conocido o desconocido, toque sus partes íntimas. Por otra parte, es aconsejable entregarles la confianza necesaria para que sepan que no deben guardar “secretos”, sobre todo en el caso de que alguien trate de realizar algo indebido con sus órganos íntimos, aún cuando ese alguien sea cercano y querido.Plan de prevención de acuerdo a cada edad cronológica o intelectual
18 MesesEnséñele los nombres apropiados de cada parte del cuerpo.
3- 5 añosHágale conocer las “partes privadas” del cuerpo, explíquele que son aquellas partes del cuerpo que se cubren con la ropa interior o con el traje de baño y también enséñele a decir “NO” a cualquier propuesta sexual. Dele respuestas directas a sus preguntas acerca del sexo.
5- 8 añosExplíquele como cuidarse y la diferencia entre el cariño bueno y malo. Aliéntelo a hablar acerca de experiencias que le hayan dado miedo.
8- 12 añosExplíquele conductas sexuales socialmente adecuadas.
13- 18 añosDestaque la seguridad personal. Explíquele temas como la violación, las enfermedades de infección sexual y los embarazos indeseados

INDICADORES DE ABUSO SEXUAL
DISCAPACIDAD INTELECTUAL SEVERA y PROFUNDA
• Aumento y manifestación de diferentes conductas en la masturbación• Cambios en el control de esfínteres• Búsqueda de mayores espacios de atención• Cambios en la higiene y orden personal (esconder cosas, ropa)• Escuchar música o la t.v. a alto volumen• Tristeza, aislamiento, reacciones violentas sin motivo aparente• Alteraciones de peso, caída del cabello, cambios posturales marcados• Temor a ruidos fuertes, a elementos concretos y/o situaciones concretas• Conductas exhibicionistas• Continuo estado de alerta y nerviosismo• Modificaciones de rutinas y desorganización en hábitos personales• Búsqueda de mayor contacto físico (abrazos más intensos, caricias)• Hiperactividad, falta de tolerancia.
Indicadores en el joven luego de la validación delAbuso sexual
• Negar lo sucedido, pactos de silencio dentro del grupo de jóvenes• Sentimiento de culpa y de preocupación por el otro (incluido el Abusador).• Asociar el AS con elementos, personas o lugares concretos• Búsqueda de nuevos espacios para hablar o demostrar lo vivido• Intentos de reproducir con otro el abuso sufrido• Identificación de conductas de trasgresión y prohibición• Necesidad de mayores espacios de descarga de sentimientos• Reconocimiento de espacios y personas que les brindan contención• Necesidad permanente de relatar y/o dramatizar lo vivido• Necesidad de hacer justiciaCómo enfrentar la situación de abuso con el niño
QUÉ HACERAntes de cualquier intervención solicitar asesoramiento profesional.Asegurarse de que quien interrogue al niño sea alguien en el que él confíe. Asegurarse que el docente que intervenga esté capacitado.Dejar traslucir que nos impresionamos por lo sucedido, por su conducta o la de sus padres.Asegurarse que el develamiento se haga en un lugar tranquilo.Sentarse al lado del niño, no frente a él.Decirle al niño que esta conversación es privada, pero que por tratarse de un problema serio, el colegio deberá denunciar lo ocurrido a la justicia.Realizar preguntas y mantener una conversación en el lenguaje más comprensible para el alumno.Si algún término no se entiende, pedir al alumno que trate de clarificarlo.QUÉ NO HACERDescalificar o criticar lo que dice el Niño.Sugerir las respuestas.Presionar si es que no responde las preguntas.Presionar o forzar para que el niño se quite las ropas.Interrogar al niño con otros docentes o dejar al niño solo o en compañía de un extraño.
Cómo enfrentar la situación de abuso con los padresQUÉ HACERIdentificar al adulto protector para mantener una charla con él sobre el niño.Mantener la charla en un lugar privado.Ser lo más directo y honesto posible.Avisar a los padres que la escuela, por la responsabilidad que le compete, debe efectuar la denuncia.QUÉ NO HACERTratar de probar que hubo maltrato.Demostrar angustia, horror o desaprobación ante la situación.Hacer juicios sobre el niño, sus tutores o la relación.Interrogar sobre asuntos de familia que no tengan que ver con la situación específica.¿Qué hacer ante el conocimiento del hecho?Todos debemos denunciar situaciones de maltrato infantil de las que tomemos conocimiento, inclusive la sospecha del mismo, pero los docentes estamos obligados por ley a hacerlo. Es muy importante saber que podemos realizar la denuncia (que puede ser anónima) a los siguientes lugares: Comisaría más cercana, Juzgado o Defensor de niños-niñas y adolescentes.COMO ELABORAR UN PROGRAMA DE EDUCACIÓN SEXUAL En principio es importante contar con algún tipo de colaboración de parte de los padres o figura paterna, ya que son los primeros en educar a sus hijos, y hay que tener en cuenta tanto la cantidad de tiempo que hacen educación sexual incidental, como la calidad, es decir, por los procesos de modelado e imitación. Por otra parte su responsabilidad legal y la dependencia que establecen con sus hijos/as es algo indiscutible.Y tratar de llegar a unos puntos de acuerdo mínimos. Hemos de señalar que un planteamiento razonable y profesional tiene el éxito asegurado cuando les presentamos una propuesta adecuada.Pensamos que cualquier programa de educación sexual integral debe comenzar por la formación de las madres y los padres. Una educación sexual que trata de convencerles acerca de la importancia y la trascendencia de la educación sexual, que incorpore una mínima capacitación en dotar de determinadas habilidades a sus hijos/as, pero también una aceptación de esa persona con minusvalías psíquicas y el reconocimiento de sus capacidades sexuales y afectivas.La presencia de un profesional como psicólogo/a, psiquiatra, psicopedagoga/o, en ocasiones es útil para tranquilizar a los padres más temerososEn la formación en el hogar debemos proponer un programa que incluya también una sesión general de sensibilización y una segunda fase de formación.Una segunda actuación con padres es el trabajo psicológico de apoyo, que consideramos de gran importanciaLa metodología para iniciar los trabajos puede consistir en una convocatoria abierta para todas las familias. En esta invitación habrá de insistirse en la necesidad e importancia de la educación sexual en la familia, su gran responsabilidad educativa y la conveniencia de superar una educación histórica negativa en lo que al sexo respecta.En esta sesión habrá de argumentarse convenientemente la necesidad de intervenir (siempre se hace educación sexual; las personas con minusvalías psíquicas tienen necesidades, tienen información y, además, viven en una sociedad que muestra diferentes expresiones sexuales a través de los medios de comunicación. Por ejemplo , existen riegos de salud importantes, debemos prepararlos para una vida lo más autónoma posible, queremos que se integren en la sociedad, tienen derecho a la educación sexual… etc.). Asimismo se tratara de poner en cuestión algunos de los miedos que tienen respecto a la educación sexual, sugerir vías de colaboración y animarles a que sigan algún programa de formación.Existen diferentes miedos y temores asociados a la educación sexual y que responden a una idea central: “El/la minusválido/a es un/a niño/a que no tiene necesidades sexuales.”A partir de esta creencia el miedo se asocia a todo lo que pueda provocar o fomentar diálogos sexuales, en la medida en que se supone que el conocimiento sexual tiene efectos negativos:- Puede aumentar el deseo por poner en práctica lo que se les dice.- No tienen capacidad para controlar. Informarles aumentaría su descontrol.- Se les bombardea y se les excita innecesariamente.- Hay un cambio de valores.- Le dará más autonomía y perderemos el control.No habrá que soslayar las dificultades. Los cambios en los comportamientos y en las actitudes no son rápidos y pueden desvanecerse. Habrá que plantearse objetivos a corto plazo no muy ambiciosos.En no pocas ocasiones no estaría mal conseguir que, al menos, aceptaran una propuesta de trabajo en equipo, integrado por profesionales, docentes y padres.La educación sexual, en sentido amplio, constituye el intento de transmisión de las concepciones, normas y valores morales e ideología que cada cultura considera que deben servir para preservar el modelo social, cultural y económico.La transmisión de las concepciones intentará, en su conjunto, explicar el modelo social, cultural y económico. Así, por ejemplo, se justifican la organización social, la institucionalización del matrimonio heterosexual, homosexual, la monogamia o la poligamia, la diferenciación de género, permitiendo la defensa de la cultura y el modelo económico de cada grupo humano.Estas concepciones están relacionadas con las normas y los valores, así como con las ideologías.Por ejemplo, una de las normas de nuestra cultura es el matrimonio heterosexual, y uno de los valores morales fundamentales ha sido y es, en algunos sectores, la defensa de la virginidad femenina, lo cual constituye, a su vez, un medio de control social sobre la mujer.En cuanto a las ideologías, un ejemplo claro lo constituye el aprendizaje de la re presión, significando la obediencia a la norma establecida.En este sentido las ideologías sobre educación sexual y género pueden estar cumpliendo la función de limitar el desarrollo de las personas al imponer una perspectiva concreta de interpretación del mundo social1. Lo que existe, y su corolario, lo que no existe; es decir, contribuyen a hacernos conscientes de la idea de quiénes somos, qué es el mundo y cómo son la naturaleza, la sociedad, los hombres y las mujeres.2. Lo que es bueno, correcto, justo, hermoso, atractivo, agradable, así como todos sus contrarios. Esto ayuda, por consiguiente, a la normalización de nuestros deseos y aspiraciones.3. Lo que es posible e imposible. Conociendo ambas dimensiones definimos las posibilidades y sentido del cambio, así como sus consecuencias.Luego, una primera función de la educación sexual concebida de forma crítica y emancipadora es el análisis profundo y la toma de conciencia de las implicaciones de las concepciones, normas, valores e ideologías que conforman nuestra explicación del mundo social y de la sexualidad humana. Si aceptamos los presupuestos anteriores, se nos plantea el problema de definir más explícitamente qué entendemos por educación sexual y cual es el objeto de conocimiento de la misma.En la cultura occidental coexisten diversos modelos explicativos de la sexualidad: modelo tradicional, burgués-liberal y capitalista-permisivo, construidos históricamente, que en alguna medida constituyen referentes para las personas, por lo que la educación sexual no puede concebirse con la idea de que los sujetos asuman uno de estos modelos o lo mejor de cada una de ellos, sino que debemos ser muy conscientes del peligro ideológico que conlleva el intento de imposición de cualquiera de estas tres perspectivas.La educación sexual la entendemos como el proceso de construcción de un modelo de representación y explicación de la sexualidad humana acorde con nuestras potencialidades, con el único límite de respetar la libertad de los demás, y en este sentido es necesario analizar críticamente los fundamentos de los modelos que se nos proponen, contrastarlas diferencias entre ellos, conocer otras culturas y la propia historia del conocimiento sexual. Esto no supone en absoluto presentar una perspectiva aséptica, puesto que no es posible. Cada modelo asume unos valores morales, normas e ideologías determinados.Por ejemplo, desde la perspectiva del modelo tradicional, la virginidad femenina constituye un valor imprescindible en la mujer. En conclusión, la educación sexual la entendemos como un proceso lento, gradual y complejo que haga posible la construcción de las diferentes nociones sexuales, que ayude a comprender los procesos históricos y culturales por los que se han generado los conocimientos actuales y la organización social y sexual vigentes y que nos permita tomar conciencia de aquellos aspectos que deseamos asumir y los que deseamos cambiar.
A nivel informativo e indicativo se presentan las siguientes evaluaciones que se pueden utilizar acerca de los conocimientos referidos a la sexualidad.Uno puede armar una de acuerdo a su modo de trabajo en el caso de los docentes o como manera de acercarse a sus hijos en caso de los padres.FUENTE : educacionsexual.com.ar

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